lunes, 27 de agosto de 2012


Evitar contratiempos y lesiones durante el recorrido 
• La moderación en el esfuerzo y la adaptación a la distancia son claves para no abandonar antes de tiempo.
• Contra la radiación solar, conviene llevar una visera o un gorro que cubra toda la cabeza, vestir colores claros y aplicar crema protección en todas las zonas expuestas de la piel.
• El niño de más corta edad debe ser quien marque el ritmo de la etapa, nunca el adulto. 
• Los jóvenes aventureros son más propensos a sufrir golpes de calor. Con altas temperaturas no deben caminar en las horas centrales del día. Además, hay que tener un especial cuidado con los pequeños que tomen medicamentos, especialmente antihistamínicos contra las alergias, porque disminuyen la sudoración y 
aumentan aún más el riesgo de padecer la temida insolación. Un dolor de cabeza, piel seca, cierta debilidad, mareos o calambres son algunos de sus síntomas. Conviene  hidratarse con agua y fruta y no abusar de las bebidas isotónicas.
• En el Camino de Santiago se cuida poco la alimentación saludable y esto tiene efectos negativos ya que el exceso de alimentos grasos y azucarados ralentizan la recuperación del esfuerzo y pueden agravar las lesiones. 
• Después de cada etapa, hay que darse una ducha con agua fría para activar la circulación. Llegar muy cansado no favorece el sueño: se necesita energía para descansar bien.

jueves, 23 de agosto de 2012


Lujo al final del camino
Una vez que se dan los últimos pasos del Camino, el peregrino se topa con el parador de los Reyes Católicos. Un hotel con más de 500 años de historia.

Bajo un cielo gris, la lluvia se prepara para caer sobre la plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela y una gaita suena para recibir al peregrino que llega y ve por primera vez la catedral. Ha terminado un largo camino. Una vez dados los últimos pasos, el visitante se encuentra con el parador de los Reyes Católicos. Un hotel con más de 500 años de historia, de los más antiguos del mundo, y con un tesoro gastronómico, cultural e histórico en su interior.
Julio Castro, director del parador, explica que el hotel nació en el siglo XV tras una visita de los reyes a la ciudad. Tras ver la situación paupérrima de los peregrinos en aquella época apostaron por crear un edificio de 28.000 metros cuadrados. Su función ha cambiado con el avance de la historia. En 1499 fue concebido como albergue para peregrinos, hospital e inclusa de niños expósitos hasta el año 1954, momento en el que se convirtió en el parador que conocemos hoy en día.
Con cuatro claustros, una capilla central y 137 habitaciones, este gran hotel presume de ser un parador museo ya que "el cliente puede conocer toda la historia del edificio con visitas guiadas y placas informativas", explica el director.
En cuanto al paladar, "aquí lo que más valoramos es el producto, por eso no trabajamos con artículos que no sean de la ría gallega", explica Castro al asegurar que "el emblema de la casa es la 'caldeirada dos reis', típico guiso de pescado que incluye rodaballo, bogavante y vieira".
El parador cuenta con tres comedores reales privados y dos restaurantes. Enxebre ofrece el ambiente de taberna típica gallega con precios muy competitivos y el Restaurante dos Reis tiene una selecta cocina con lo mejor de los productos de temporada. Las mejores habitaciones de este hotel son la suite del cardenal y la suite real. Ambas han albergado entre sus muros a jefes de Estado, ministros, monarcas, empresarios, artistas y, sobre todo, a peregrinos.

Parador de los Reyes Católicos
- Categoría: 5*
- Ubicación: Santiago de Compostela.
- Precio: 140-630

EL CAMINO FRANCÉS

El Camino Francés es el itinerario jacobeo con mayor tradición histórica y el más reconocido internacionalmente. Su trazado a través del norte da Península Ibérica se fijó a finales de el s. XI, gracias a la labor constructiva y de promoción de monarcas como Sancho III el Mayor y Sancho Ramírez de Navarra y Aragón, así como de Alfonso VI y sus sucesores. Las principales vías de este Camino en Francia y España fueron descritas con precisión hacia el 1135 en el Codex Calixtinus, libro fundamental jacobeo.

Peregrino en dirección a Cirauqui - Navarra